lunes, 23 de noviembre de 2015

UN CUENTO INEDITO





Había una vez una bella princesa de largos cabellos dorados, 
Paseaba un día de primavera por el campo florido cuando en la lejanía escucho unos gritos de socorro,
ayudaaa  socorroooo  heeelp,




Corrió en dirección  a los gritos, más o menos a un kilómetro y trescientos veinticinco metros, vio un castillo y en la almena más alta pudo vislumbrar una figura era un dragón que estaba muy triste asomaba por una ventana muy pequeña por la que apenas le asomaba la nariz.

Que te pasa dragoncito, pregunto la princesa.

Estoy encerrado un malvado príncipe me atrapo y me tiene dentro de esta torre en la que me obliga a utilizar mi aliento de fuego para asarle patatas todos los días.

No te preocupes dijo la princesa yo te ayudare a escapar, 




Busco la entrada pero estaba cerrada con llave, busco por los alrededores y encontró una ferretería, allí compro un hacha una cuerda y unos tornillos, que no los necesitaba pero se le habían acabado en casa,



Corrió a la puerta y la tiro abajo con el hacha, cogió la cuerda y ato un extremo a cada lado de la puerta para que así tropezara el príncipe y se diera de morros,



Subió corriendo la almena y encontró al dragón desolado,



No llores dragoncito le dijo la princesa ya estoy aquí para salvarte de ese malvado príncipe.

Es que no puedo salir el príncipe me metió en esta almena y estrecho  la puerta y la ventana para que no pueda escapar.

No te preocupes se me ocurre una idea para sacarte le dijo la princesa,




Acto seguido con el hacha empezó a agrandar el hueco de la ventana, de repente escucho unos gritos,
Era el malvado príncipe.



Que ha pasado aquí quien ha roto mi puerta.

Entro corriendo y no vio la cuerda que había colocado la princesa, así que se cayó de morros y se rompió dos dientes,



Mientras, la princesa ya había conseguido hacer suficientemente grande la ventana para poder salir con el dragón.

Vámonos dragoncito le dijo la princesa,



Espera un momento le replico el dragón, me gustaría vengarme  de los dos años que llevo encerrado en esta torre y con tu ayuda podre darle un escarmiento a ese malvado.

Vale que quieras que haga.

En cuanto suba dale con ese tronco un troncazo en la cabeza así perderá en conocimiento y podremos atarlo,



La princesa se escondió detrás de la puerta y llego el príncipe.

Que ha pasado como has conseguido romper la puerta le dijo el príncipe al dragón, ahora veras.

Cruzo la puerta y le arreo un golpe la princesa con todas sus fuerzas, 
La princesa le ato a una silla y cuando volvió en si el malvado príncipe le obligaron a comerse todas la patatas que había, eran cincuenta kilos y el príncipe aparte de engordarse un montón le cogió manía a las patatas  así que nunca más abuso de dragones ni de  princesas.

 había aprendido la lección.



Y la princesa y el dragón se fueron juntos y montaron un kebab que estaba de moda, mientras el dragón asaba la cané la princesa servía las mesas.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado






Moraleja:


No todos los príncipes son buenos y no todos los dragones son malos, eso si todas la princesas son listas.


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