miércoles, 28 de octubre de 2015

HALLOWEEN III


Truco o trato, o treta o trato (trick-or-treat en inglés) es una actividad de Halloween en la que los niños recorren las casas de su vecindario disfrazados, pidiendo dulces con la frase «¿truco o trato?» El truco es una amenaza de broma a los dueños de la casa en el caso de que no se proporcionen golosinas.



Esta práctica tendría origen en la tradición de pedir el "soul cake" (pan de almas) en Gran Bretaña o Irlanda en la Edad Media. A su vez la tradición de pedir el "soul cake", o "trick or treat", sería el equivalente a la tradición portuguesa de pedir el "pão-por-deus", (también llamado "santoro", o "bolinhos"), mencionada por primera vez en el siglo XV, (en algunas regiones del interior de Portugal era tradición que los niños llevasen una calabaza con una cara tallada y una vela en su interior para iluminar) y la tradición gallega de pedir el "migallo", ya en Blanes se llamaba "limosna" y en Ibiza era costumbre los jóvenes recorrer las casas pidiendo comida en sufragio de las almas.



El «dulce o truco» fue uno de los últimos elementos que fue asociado a la celebración del Halloween en los Estados Unidos. Los primeros registros datan de 1920, pero sólo comenzó a ser popular y se difundió en los Estados Unidos después de la campaña Trick-or-Treat para la UNICEF en 1950



Se ha generalizado la traducción libre «truco o trato» o «treta o trato» de «trick-or-treat», basada en establecer una paronomasia o juego fonético al estilo del original, al igual que se ha hecho en otras lenguas. En realidad, en el "trick-or-treating" no se trata de un truco propiamente dicho, sino más bien de un susto, una broma o una travesura. Tampoco se plantea hacer ningún "trato", sino que se pide "un regalo" ("a treat"), normalmente un dulce o una golosina. Por lo tanto, una traducción más literal, basada en su sentido, sería «travesura o dulce», «susto o dulce», «broma o dulce», «susto o golosina»..., pero se trata de un juego de palabras en inglés que admite diferentes traducciones, ninguna de ellas realmente fiel al original, ni en sentido ni en fonética.



La actividad es muy popular en los Estados Unidos, Puerto Rico, México, Canadá, Reino Unido, Irlanda, entre otros. Debido a la exportación cultural, en los últimos años se ha expandido a Australia, Nueva Zelanda, Perú, Chile, Colombia, Ecuador, Canadá, El Salvador, y en muchas partes de Europa. En España, por el contrario, hay cierta resistencia en su aceptación, aunque cada vez menos.



En la Edad Media era una costumbre muy extendida por muchos países el hecho de que la noche de cada 1 de noviembre (Día de Todos los Santos y víspera del Día de los Santos Difuntos) pasar por las casas en busca de alimentos y limosnas a cambio de rezar unas oraciones por el alma de los muertos de cada familia. Esto era realizado por personas adultas (mayoritariamente mujeres) quienes iban acompañadas de sus hambrientos hijos. Muchos son los lugares en los que esta tradición perduró y en el que se encontró por el camino con una celebración (Halloween) que se extendió por un gran número de países.



Muchas son las fuentes en las que erróneamente vinculan el origen de truco o trato a las persecuciones de los protestantes por parte de los católicos y el intento de atentado para destruir el Palacio de Westminster, en la Inglaterra del rey Jacobo I (inicios del siglo XVII). Pero nada tiene que ver este hecho histórico con la celebración del Halloween y mucho menos con el acto de ir los niños disfrazados por las casas, ya que se trata de la Guy Fawkes Night [Noche de Guy Fawkes] que se conmemora el 5 de noviembre. En realidad es una tradición muy diferente y que nada tenía que ver en su origen con el Halloween y que con los años ha acabado acoplándose a esta celebración.








No todo el mundo disfruta de Halloween de la misma forma, ya que existe un grupo de personas que padecen un miedo atroz e injustificable a todo lo que rodea a esta celebración y son conocidos como ‘samhainofóbicos’, que es el término que se le ha asignado para definir a esta fobia.

Todo aquello que tiene que ver con la fiesta de Halloween crea fobia a los que la padecen, no pudiendo soportar la decoración, las calabazas y músicas tétricas, los disfraces y sobre todo los sustos que se realizan.  Cada vez es mayor la presencia de elementos decorativos y la duración de los festejos del Halloween (algunos parques temáticos comienzan a celebrarlo a finales de septiembre),  un hecho que acentúa más el miedo de estas personas ya que está muy presente en muchas rutinas del día a día (anuncios y programas de televisión, decoración en centros comerciales y/o tiendas…). 










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