miércoles, 6 de mayo de 2015

LOS 7 PECADOS




Los pecados capitales son aquellos de los cuales se desprenden otros pecados. Los siete pecados capitales son una clasificación de los vicios que se enumeraron en las primeras enseñanzas del catolicismo y del cristianismo con el objetivo de educar a los fieles acerca de la moral cristiana. La doctrina católica divide en dos grandes grupos a los pecados, el pecado venial (se consideran menores y son perdonados a través de los sacramentos) y el pecado mortal (son sumamente graves, ya que rompen la vida de gracia y amenazan con la condenación eterna a menos que la penitencia los perdone)




La lujuria, en contraposición con las conductas sexuales consideradas normales o aceptadas socialmente, es la exacerbación, desorden o falta de control de los deseos sexuales que se manifiesta en lo que podría calificarse como conducta sexual patológica.


La consideración legal, ética y moral de los comportamientos considerados lujuriosos tiene características personales y sociales. Así, hay que distinguir el comportamiento sexual humano que puede considerarse delito según la legislación de distintos países (como en general son la violación, pedofilia, parafilia e incesto y dependiendo de los países el adulterio, la prostitución o la pornografía, etc.), de aquellos comportamientos sexuales individuales o colectivos que pueden practicarse legalmente y pueden ser considerados inadecuados o lujuriosos por otros individuos.



En general los comportamientos lujuriosos tienen la exacerbación y el descontrol sexual como característica fundamental que puede manifestarse en cualquier comportamiento sexual. 

Esto tiene su explicación en el hecho de que casi todo comportamiento que involucre estimulación sexual, dependiendo de su intensidad, genera un goce cuya magnitud difícilmente puede compararse con el goce generado por otras actividades, por lo que, bajo el supuesto de que se comprenda el funcionamiento del mecanismo que origina dicho goce, surge naturalmente (lo cual a su vez depende del grado de egoísmo del sujeto que experimenta el goce) el deseo de experimentar un goce igual, o a ser posible superior, mediante la repetición, constante o no, de dicho estímulo, siendo en consecuencia la codicia por dicho goce lo que impulsa o puede impulsar a abandonar la responsabilidad de controlarse en el ejercicio de la actividad sexual, en pos de prolongar el goce experimentado .



En general la moral sexual religiosa es muy restrictiva en el comportamiento sexual humano considerado aceptable. Así califica muchas prácticas y comportamientos sexuales como desordeandos y lujuriosos. Sin embargo, muchas religiones tenían y tienen deidades de la lujuria -a veces del amor y la belleza-, sin que fueran moralmente reprobables








 La pereza (latín: acedia, accidia, pigritia) es la negligencia, astenia, tedio o descuido en realizar actividades. La religión cristiana, clasifica la pereza como un vicio capital ya que genera otros pecados, si bien antiguamente se la denominaba acedía o acidia, concepto más amplio que tenía que ver con la tristeza o la depresión.


Todos los seres vivos que se mueven, tienden a no malgastar energías si no hay un beneficio, que no tiene por qué ser seguro e inmediato: puede ser algo probable o que se obtendrá en un futuro.


Los animales con mayor inteligencia, y sobre todo los jóvenes, a veces parecen contradecir la máxima de no desperdiciar energía. Son muy activos y no paran casi nunca quietos. Esta actividad tiene la utilidad de conseguir mejores habilidades o conocer mejor el entorno, entre otras ventajas.



En el caso de los seres humanos (y otros animales), tenemos un cerebro muy grande y que consume mucha energía (20 % del total que necesita el cuerpo), tanto si se usa, como si no. No utilizarlo supone un desperdicio de energía. Para evitarlo, una sensación desagradable, el aburrimiento, evita dejar inactivo el cerebro y otra agradable, la curiosidad, mueve al individuo a buscar algún tipo de actividad interesante, aunque no haya una necesidad inmediata. Las actividades no tienen por qué ser puramente mentales; sirve cualquier actividad en la que intervenga el cerebro, desde leer hasta hacer deporte.


A las personas que evitan realizar cualquier actividad de las cuales el beneficio no sea al instante se les llama vagos o perezosos. Las causas para tener dicha tendencia pueden ser variadas, desde mala alimentación o enfermedades o simplemente que las actividades que realizan no les resultan beneficiosas.






La gula es un pecado capital para la religión cristiana y el catolicismo, es un vicio del deseo desordenado por el placer conectado con la comida o con la bebida.


Este deseo puede ser pecaminoso de varias formas (siempre según los preceptos de dicha religión)



Comer o beber en exceso de lo que el cuerpo necesita.
Cortejar el gusto por cierta clase de comida a sabiendas de que va en detrimento de la salud.
Consentir el apetito por comidas o bebidas costosas, especialmente cuando una dieta lujosa está fuera del alcance económico.
Comer o beber vorazmente dándole más atención a la comida que a los que nos acompañan.

Desperdiciar la comida estando en la misma categoría que la de comer más de lo que necesita el cuerpo.



En los primeros cuatro casos, la gula es ocasionada por el mismo factor que la Lujuria: El deseo de obtener satisfacción a partir del sabor del alimento ingerido impulsa a quién incurre en este pecado a comer lo más posible.

Por último, cabe mencionar que un concepto opuesto a la gula es el ayuno. Se conoce como tal la abstinencia voluntaria de comida por un cierto período de tiempo. El ayuno puede realizarse por motivos religiosos, políticos o de salud.



La ira , rabia o enojo es una emoción que se expresa a través del resentimiento, de la furia o de la irritabilidad. Los efectos físicos de la ira incluyen aumento del ritmo cardíaco, de la presión sanguínea y de los niveles de adrenalina y noradrenalina.


Algunos ven la ira como parte de la respuesta cerebral de atacar o huir de una amenaza o daño percibidos. La ira se vuelve el sentimiento predominante en el comportamiento, cognitivamente, y fisiológicamente cuando una persona hace la decisión consciente de tomar acción para detener inmediatamente el comportamiento amenazante de otra fuerza externa. La ira puede tener muchas consecuencias físicas y mentales.



Las expresiones externas de la ira se pueden encontrar en la expresión facial, lenguaje corporal, respuestas fisiológicas, y ,en momentos, en actos públicos de agresión. Humanos y animales no-humanos por ejemplo hacen fuertes sonidos, intentan verse físicamente más grandes que el agresor o el oponente, mostrar los dientes, y mirarse fijamente. La ira es un patrón de comportamiento diseñado para advertir a agresores para que paren su comportamiento amenazante. Rara vez ocurre un altercado físico sin una previa expresión de ira de por lo menos uno de los participantes.


 Mientras la mayoría de los que experimentan ira explican su despertar como un resultado de "lo que les ha pasado a ellos," los psicólogos apuntan que una persona irritable puede fácilmente estar equivocada porque la ira causa una pérdida en la capacidad de auto-monitorearse y en la observación objetiva.
Psicólogos antiguos ven la ira como una emoción primordial, natural, y madura experimentada por todos los humanos en ocasiones, y como algo que tiene valor funcional para sobrevivir. La ira puede movilizar recursos psicológicos para una acción correctiva. La ira incontrolada puede, sin embargo, afectar negativamente personal o socialmente la calidad de vida.


 Mientras muchos filósofos y escritores han advertido sobre los ataques de ira espontáneos y descontrolados, ha habido desacuerdo sobre el valor intrínseco de la ira. El lidiar con la ira ha sido tratado en los escritos de los más tempranos escritores hasta los tiempos modernos. Los psicólogos modernos, en contraste a los más tempranos, han también señalado los posibles efectos dañinos de la supresión de la ira. Manifestaciones de ira pueden ser usadas como una estrategia de manipulación mental para influir socialmente.




La envidia es aquel sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas. La RAE la ha definido como tristeza o pesar del bien ajeno, o como deseo de algo que no se posee.




La Envidia es considerado por el Cristianismo como un pecado capital porque genera otros pecado; El término "capital" no se refiere a la magnitud del pecado sino a que da origen a muchos otros pecados y rompe con el amor al prójimo que proclama Jesús.



San Gregorio Magno, fue el sexagésimo cuarto Papa de la Iglesia católica romana; fue quien seleccionó los siete pecados capitales, y se mantuvo por la mayoría de los teólogos de la Edad Media.

Dante Alighieri en el poema de El Purgatorio, define la envidia como "Amor por los propios bienes pervertido al deseo de privar a otros de los suyos." El castigo para los envidiosos es el de cerrar sus ojos y coserlos, porque habían recibido placer al ver a otros caer. En la edad media el famoso cazador de brujas, el cardenal Peter Beasbal le atribuyó a la envidia el demonio llamado Leviatán, un demonio marino y que era sólo controlado por Dios.


En el ámbito del psicoanálisis la envidia es definida como un sentimiento experimentado por aquel que desea intensamente algo poseído por otro. La envidia daña la capacidad de gozar. Es el factor más importante del socavamiento de lo sentimientos de amor, ternura o gratitud. La envidia es un sentimiento enojoso contra otra persona que posee o goza de algo deseado por el individuo envidioso, quien tiene el impulso de quitárselo o dañarlo. 


A diferencia de los celos, que se basan en el amor y comprenden un vínculo de por lo menos tres personas, la envidia se da de a dos y no tiene ninguna relación con el amor. La persona envidiosa es insaciable porque su envidia proviene de su interior y por eso nunca puede quedar satisfecha, ya que siempre encontrará otro en quien centrarse.




La avaricia, es el afán o deseo desordenado de poseer riquezas, bienes u objetos de valor abstracto con la intención de atesorarlos para uno mismo, mucho más allá de las cantidades requeridas para la supervivencia básica y la comodidad personal. Se le aplica el termino a un deseo excesivo por la búsqueda de riquezas, estatus y poder. La codicia, por su parte, es el afán excesivo de riquezas, sin necesidad de querer atesorarlas. La codicia (o a veces la avaricia) se considera un pecado capital.


Como concepto psicológico y secular, la avaricia es un deseo desordenado de adquirir o poseer más de lo que uno necesita. El grado de perturbación mental está relacionado con la incapacidad de controlar la reformulación de "deseos" en el momento que las "necesidades" son eliminadas. Erich Fromm describe la avaricia como "un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo interminable de satisfacer la necesidad sin alcanzar nunca la satisfacción." 


Por lo general el termino se utiliza para criticar a aquellos que buscan la riqueza material excesiva, pero también es aplicable en situaciones donde la persona siente la necesidad de sentirse por encima de los demás desde un punto de vista moral, social, o de otra manera.


En el Catolicismo, la codicia es un término que describe muchos tipos de pecados. Estos incluyen deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar. Búsqueda y acumulación de objetos, estafa, robo y asalto, especialmente con violencia, los engaños o la manipulación de la autoridad son todas acciones que pueden ser inspirados por la avaricia. Tales actos pueden incluir la simonía.


Los budistas creen que la codicia está basada en una errada conexión material con la felicidad. Esto es causado por una perspectiva que exagera los aspectos de un objeto.




   


La soberbia u orgullo es un sentimiento de valoración de uno mismo por encima de los demás.

Otros sinónimos son: altivez, altanería, arrogancia, vanidad etc. Como antónimos pueden citarse los siguientes: humildad, modestia, sencillez, etc. El principal matiz que las distingue está en que el orgullo es disimulable, e incluso apreciado, cuando surge de causas nobles o virtudes, mientras que a la soberbia se la concreta con el deseo de ser preferido por otros, basándose en la satisfacción de la propia vanidad, del yo.


En términos negativos la soberbia es una actitud orgullosa consistente en la perspicacia de aquella persona que se envanece a si misma. Genéricamente se la define como la sobrevaloración del yo respecto de otros, para superar, alcanzar o superponerse a un obstáculo o situación, o bien en alcanzar una elevada desvalorización del contexto. También se puede definir la soberbia como la creencia de que todo lo que se posee es superior, que se es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás, o de superar los prejuicios. 


El orgullo incita a la persona a valorarse demasiado, creyéndose capaz de hacer cualquier cosa por encima de los demás e incluso de sus propias capacidades, de las circunstancias o mejor dicho los contratiempos que se presenten. 


Esta idea deriva directamente en que la persona orgullosa ponga en detrimento a las demás personas, debido a que piensa que sus capacidades o que su valor no equiparan al suyo, lo que se considera arrogante.



Pero no todos los pecados son malos, aqui con permiso de la bodega  No hay vida sin pecado   la muestra de unos excelentes vinos por los que todos pecariamos.




LUJURIA
2006 RIOJA. DENOMINACIÓN DE ORIGEN CALIFICADA
Mis pensamientos te acarician, solo te toco mirándote, espiándote, imaginando, saciando mis deseos de acariciarte, solo mirándote, solo imaginando...
COLOR:
Aterciopelado, de capa media alta.
NARIZ:
Franca, con aromas a torrefactos y tostados persistentes.
BOCA:
Intenso, llena la boca, carnoso y sin aristas. Buen tanino muy agradable en boca. Retrogusto muy largo con notas minerales.
ELABORACIÓN:
Cosecha: 2007.
Tipo de vino: Tinto.
Uva: 60% Tempranillo Peludo y 40% Graciano.
Graduación: 13,7% Vol.
Crianza: 9 meses.
Zona: D.O.Ca. Rioja.




IRA
2006 RIOJA. DENOMINACIÓN DE ORIGEN CALIFICADA
Reacciono por instinto, agredo, os agredo, incluso me agredo... mi impulsivo vital es mi odio, creo... no lo sé... pero cuando desconozco algo reacciono por instinto, agredo, os agredo, me agredo...
COLOR:
Toques cardenalicios.
NARIZ:
Con aromas a fruta madura y moras silvestres.
BOCA:
Cuerpo elegante y completo, con taninos finos que dejan una boca limpia.
ELABORACIÓN:
Cosecha: 2007
Tipo de vino: Tinto
Uva: 60% Tempranillo Peludo y 40% Graciano
Graduación: 14% Vol.
Crianza: 9 meses
Zona: D.O.Ca. Rioja



ENVIDIA
2006 RIOJA. DENOMINACIÓN DE ORIGEN CALIFICADA
Lo deseo. Lo quiero, lo que sea y como sea, sobre todo si es tuyo, me complace tu pérdida siempre que sea mi ganancia... no lo entendéis, lo necesito... en realidad siempre fue mío.
COLOR:
Aterciopelado, de capa media alta. Color brillante, muy limpio.
NARIZ:
Huele a paja mojada, a heno (era con mies húmeda).
BOCA:
Entra muy bien en boca, muy sútil, elegante y fino. Sin ser muy profundo deja un remate muy limpio con un tanino limpio. Perfecto ensamblaje de Rioja entre fruta y madera.
ELABORACIÓN:
Cosecha: 2007
Tipo de vino: Tinto
Uva: 10% Tempranillo Peludo y 90% Graciano
Graduación: 13,7% Vol.
Crianza: 9 meses
Zona: D.O.Ca. Rioja



GULA
2006 RIOJA. DENOMINACIÓN DE ORIGEN CALIFICADA
Nada me sacia, nada me llena, nada calma mi eterna sensación de vacío, de hueco... hasta el infinito todo se convierte en nada, frene a mi voraz apetito por todo, o por nada.
COLOR:
Rojo guinda intenso con ribetes cardenalicios.
NARIZ:
Muy franca, con aromas secundarios de fermentación y terciarios muy bien compenetrados. Con mucha intensidad de fruta madura.
BOCA:
Aromas tostados y ahumados, muy finos y elegantes. Con mucha complejidad en boca y muy largo en el retronasal.
ELABORACIÓN:
Cosecha: 2006
Tipo de vino: Tinto
Uva: 50% Tempranillo Peludo y 50% Graciano
Graduación: 14% Vol.
Crianza: 9 meses
Zona: D.O.Ca. Rioja



PEREZA
2006 RIOJA. DENOMINACIÓN DE ORIGEN CALIFICADA
Mi tiempo pasa, mis horas se pierden, se agotan mis sensaciones pero me satisface mi absurda inactividad... todo lo que deseo es nada, la nada que me lo da todo.
COLOR:
Aterciopelado, rojo rubí muy bonito, con capa alta.
NARIZ:
Muy potente y brusca, despliega notas de fruta negra fresca ligadas a minerales balsámicos, linaza y tostados de madera.
BOCA:
Entrada muy potente, muy compleja, taninos fuertes pero dulces, no agresivos en boca. Retrogusto ligeramente tánico, muy especial.
ELABORACIÓN:
Cosecha: 2006
Tipo de vino: Tinto
Uva: 80% Tempranillo Peludo y 20% Graciano
Graduación: 13,5% Vol.
Crianza: 9 meses
Zona: D.O.Ca. Rioja



AVARICIA
2006 RIOJA. DENOMINACIÓN DE ORIGEN CALIFICADA
Jamás lo perderé, jamás me lo arrebatarán... acumulo, construyo una carcel forjada por el deseo de poseer, lo que sea, pero poseerlo.
COLOR:
Rojo rubí muy intenso, de mucha capa, conservando tonos azulados de los vinos jóvenes.
NARIZ:
Muy intenso, de mucho cuerpo. Olor a frutas maduras y arándanos.
BOCA:
Muy potente, con una entrada muy golosa, dulzona. Muy largo en boca, un poco tánico. Vino para guardar largo tiempo en botella.
ELABORACIÓN:
Cosecha: 2006
Tipo de vino: Red
Uva: 100% Tempranillo Peludo
Graduación: 14,1% Vol.
Crianza: 9 meses
Zona: D.O.Ca. Rioja



SOBERBIA
2006 RIOJA. DENOMINACIÓN DE ORIGEN CALIFICADA
Mi orgullo me obliga y mi soberbia me somete al incontrolable deseo de extinguirte, de convertirte en mi indiferencia... o tú o yo, yo o los demás. Solo yo.
COLOR:
Rubí intenso, apareciendo ligeros tonos teja.
NARIZ:
Destaca su fruta negra ensamblada con madera fina. Potencial muy fuerte y equilibrado. Aromas balsámicos y a tabaco.
BOCA:
Entrada potente, muy complejo. Taninos dulces bien estructurados. Evoca regaliz, tabaco y balsámicos. Retrogusto muy largo y potente.
ELABORACIÓN:
Cosecha: 2006
Tipo de vino: Tinto
Uva: 10% Tempranillo Peludo y 90% Graciano
Graduación: 14,1% Vol.
Crianza: 9 meses
Zona: D.O.Ca. Rioja






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