sábado, 28 de diciembre de 2013

Un nuevo Arte EL STEAMPUNK


 El steampunk fue, en sus inicios, un subgénero literario nacido dentro de la ciencia ficción especulativa que surgió durante la década de 1980 a manos de escritores conocidos por sus trabajos cyberpunk. A día de hoy, este subgénero ha madurado hasta convertirse en un movimiento artístico y sociocultural y no tan solo literario. El steampunk se desenvuelve en una ambientación donde la tecnología a vapor sigue siendo la predominante y por lo general localizada en Inglaterra durante la época victoriana, donde no es extraño encontrar elementos comunes de la ciencia ficción o la fantasía.




El steampunk se inspira principalmente en los trabajos de H. G. Wells y Julio Verne y del imaginario encontrado en sus obras, por lo que al igual que el dieselpunk, este subgénero se puede englobar dentro del movimiento retrofuturista, el género de las ucronías y la ficción especulativa, pero su tendencia a incorporar elementos fantásticos y el carácter más desenfadado y utópico de sus tramas lo alejan tanto del dieselpunk como del cyberpunk.






 Las obras de temática steampunk a menudo muestran tecnologías anacrónicas o invenciones futuristas imaginadas por los visionarios de su época, todas ellas vistas desde la perspectiva victoriana en la cultura, el arte, la moda e incluso la arquitectura.









El steampunk es un subgénero literario, habitualmente ucrónico, e impulsado por las corrientes retrofuturistas, centrado en la segunda mitad del siglo XIX, en las épocas victoriana y eduardiana, momento en que la Revolución Industrial se encuentra en su apogeo.






 No sería hasta 1999, con la película Wild Wild West,10 cuando el subgénero tomo importancia dentro de las salas de cine. A esta película Weird West con tintes steampunk les seguirían muchas otras como Metrópolis (2001) de Osamu Tezuka, la versión cinematográfica de la novela gráfica de Alan Moore, La Liga de los Hombres Extraordinarios (2003) o La brújula dorada (2007), película basada en la novela Luces del norte de Philip Pullman, entre otras tantas películas que han tocado este subgénero.









No es extraño encontrar una amplia gama de piezas de las épocas victoriana y eduardiana dentro del vestuario femenino steampunk. Miriñaques, guardainfantes y polisones son comunes en los atuendos para la mujer, a la vez que los corsees son casi una prenda obligada dentro de los armarios de una seguidora de este atuendo.





Jim West (1965-1969), una apuesta original de la CBS que mostraba a un seductor agente secreto y su inteligente compañero en un salvaje oeste americano donde abundaban los extraños prototipos de armas y artefactos, se puede considerar el primer trabajo en televisión steampunk, pero se encuentra fuera de este subgénero debido a las fechas.10 Esta serie, más tarde inspiraría a la icónica película Wild Wild West (1999)



A pesar de ser un autor casi desconocido para los lectores, los relatos cortos de Edward Page Mitchell, han demostrado ser también una gran inspiración para el steampunk y para la ciencia ficción en general, señalando ejemplos como The Crystal Man (1881), The Clock that Went Backward (1881), The Tachypomp (1874) y The Ablest Man in the World (1879) donde podemos encontrar temas como la invisibilidad, los viajes en el tiempo, la robótica y el teletrasporte. 














Al igual que ocurre con su contrapartida femenina, el vestuario masculino se influye por el mismo periodo histórico, trajes con chaleco, guardapolvos, sombreros de copa y polainas son comunes de encontrar en los atuendos steampunk masculinos pero también es habitual el uso de prendas de inspiración militar, una vez más, dejándose llevar por el personaje que se desea emular.