martes, 3 de diciembre de 2013

EL ARTE EN EL CUERPO

En 1991 se encontró una momia neolítica dentro de un glaciar de los Alpes austro-italianos, con 57 tatuajes en la espalda. Esta momia es conocida como el Hombre de Hielo o como Ötzi, es el cadáver humano con piel más antiguo que se ha encontrado y su antigüedad varía según distintos autores: Cate Lineberry, del Smithsonian, le ha calculado unos 5,200 años de antigüedad. Sin embargo, las distintas culturas que utilizaron el tatuaje lo hicieron de distintas maneras





Aunque la palabra tatuaje posiblemente proviene del samoano «tátau», que significa marcar o golpear dos veces (en referencia al método tradicional de aplicar los diseños o plantillas), se incorpora al español a través del francés, tatouage.1 Los marineros que viajaban por el océanoPacífico encontraron a los samoanos, y quienes quedaron fascinados por sus tatuajes equivocadamente tradujeron la palabra «tatau» como tatuaje. En japonés, la palabra usada para los diseños tradicionales o aquellos diseños que son aplicados usando métodos tradicionales es «irezumi» (inserción de tinta), mientras que «tattoo» se usa para diseños de origen no japonés.




En Egipto eran sobre todo las mujeres quienes se tatuaban. Se le conferían al tatuaje funciones protectoras y mágicas. El carácter sobrenatural del tatuaje no fue exclusividad de Egipto: muchas culturas le otorgaron este poder a los tatuajes. Los relacionaban mucho con las deidades y con la protección.












En América del Norte, los indígenas utilizaban los tatuajes como parte del ritual de paso. Cuando una persona pasaba de la pubertad a la adultez se la tatuaba con el fin de proteger su alma. Sin embargo, ésta no era la única utilización ritual que se hacía del tatuaje en esta región del mundo. En América Central, las tribus utilizaban los tatuajes a modo de conmemoración de los caídos en batalla y como forma de adoración de los dioses.




Aparentemente, esta región del mundo es la que posee la tradición tatuadora más amplia. Las diferentes tribus de la Polinesia utilizaban el tatuaje como una ornamentación corporal, sin que por ello éstos pierdan su fuerte sentido comunal. El tatuaje comenzaba a muy temprana edad y se prolongaba hasta que no quedase región del cuerpo virgen de los pigmentos. Más allá de su sentido estético, el tatuaje confería jerarquía y propiciaba el respeto comunal a quien los llevaba en su piel: cuanto más tatuado estaba alguien, más respeto se le debía





Hacerse un tatuaje requiere tinta, limpieza con jabones y cremas que se utilizan durante un tiempo después de hacerse el tatuaje. En la mayoría de los salones de tatuajes, durante el proceso algunos de los productos que se usan son de procedencia animal; de modo que, hay alternativas veganas para vegetarianos estrictos que quieran lucir un tatuaje 'vegano


Los tatuajes permanecen durante toda la vida salvo en el caso de que se eliminen con técnica láser. La razón de que estos últimos permanezcan inmutables es que la tinta se asienta en la capa de la dermis, situada bajo la epidermis. La epidermis es la capa externa de la piel que renueva constantemente sus células. Sin embargo, el metabolismo de la dermis no implica este tipo de renovación celular y, por lo tanto, la tinta no se elimina.




Existe un programa en National Geographic Channel que trata sobre tatuajes, perforaciones y modificaciones corporales. El programa se titula tabú y trata de un modo más bien documental el tópico de las modificaciones o arte corporal.


Actualmente, hay tatuajes que desaparecen al poco tiempo de dibujarse y se les llama temporales.




Aproximadamente en el siglo X a.C., el tatuaje llegó al Japón. A partir de su inserción en la cultura nipona, el tatuaje se popularizó en sectores cada vez más poderosos, hasta llegar a ser utilizado por un Emperador en el siglo V como ornamento corporal [cita requerida]. Se señala aquí su utilización estética porque en Japón existía la costumbre de destinar el tatuaje para marcar a los delincuentes en sus brazos con lineas gruesas en par u otro tipo de formas, tatuando en ambos brazos entre el codo y la muñeca en todo su alrededor.








El tatuaje llegó a Occidente por vía marítima. Las expediciones de Colón en América y del capitán James Cook a las islas de la Polinesia fueron el punto de partida del tatuaje hacia Occidente. En estas expediciones los marineros tuvieron contacto con los indígenas amerindios, con los maoríes y con otras tribus que les “enseñaron” el arte de tatuar. A su retorno, los marineros abrieron sus propios estudios de tatuaje y popularizaron esta disciplina entre los sectores populares.





Restos con 2.500 años de antigüedad en Altái parecen revelar que los tatuajes estaban reservados para la jerarquía en algunas tribus nómadas siberianas.





Desde finales del siglo XX, el tatuaje ha sido popularizado e incorporado progresivamente a la sociedad y hoy día éste cumple funciones puramente estéticas, un modo de expresión artística que no distingue entre sectores sociales.







«Ciertos sondeos revelan que entre el 80 y el 90% de las personas con tatuajes quieren eliminarlos en algún momento de su vida», informa el rotativo canadiense The Vancouver Sun.8 9 Por su parte, un dermatólogo señala que «el incremento en la cantidad de tatuajes ha traído un aumento correspondiente en el deseo de eliminarlos». Aún con el moderno láser, el tratamiento para eliminar tatuajes puede ser doloroso, caro y consumir mucho tiempo. «Incluso borrar un tatuaje pequeño puede costar hasta 1.400 dólares», señala el periódico. Y añade: «Los más modernos, de varios colores, resultan casi imposibles de eliminar, sobre todo si son grandes». También el factor color es un escollo para la eliminación, al contrario de lo que popularmente se piensa, no es el negro el más difícil sino los verdes, púrpura (gamas rojas) y amarillos.10
Hoy en día, en el mercado, hay nuevas técnicas que permiten eliminar un tatuaje sin láser. Utilizan una solución a base de ácido láctico que expulsa por completo las moléculas de tinta, sean del color que sean.


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